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ELIMINACIÓN DE LA SUDORACIÓN (Hiperhidrosis)

La hiperhidrosis es una transpiración excesiva del cuerpo. Suele producirse en las axilas, cabeza, palmas y plantas de los pies, aunque en ocasiones se realiza como respuesta al stress, el ejercicio o el calor.

La toxina botulínica o BOTOX es uno de los tratamientos más recomendados. Esta neurotoxina se puede inyectar en las axilas, palmas o plantas del pie mediante una aguja fina llegando hasta las capas superficiales de la piel.

La toxina botulínica tipo A actúa disminuyendo la liberación de acelticolina procedente de los nervios simpáticos y que ordena a las glándulas sudoríparas producir sudor. La toxina botulínica bloquea la sudoración en la zona donde se inyectó. Este procedimiento es corto, apenas 20 minutos. 

Los efectos de la toxina botulínica se podrán comenzar a notar a los 4 o 5 días de aplicar el tratamiento. Es necesario renovar este tratamiento, los efectos pueden dejar de actuar entre los 6 y 12 meses.

Ven a nuestro Centro. Realizaremos de forma GRATUITA un diagnóstico previo para elegir el tratamiento personalizado que más se adapta a tus necesidades, asegurando así la eficacia del  mismo. 

BOTOX

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Se conoce como «botox» a la Toxina Botulínica, 

La Toxina Botulínica es una neurotoxina que se utiliza tanto con fines propiamente médicos como estéticos. En el ámbito de la estética, esta toxina propicia la relajación temporal de los músculos faciales logrando atenuar las arrugas de expresión. Cuando estamos contentos, cuando nos enfadamos, cuando estamos tristes… nuestra cara expresa tales emociones contrayendo diferentes músculos faciales, y con el paso del tiempo (y la pérdida de la hidratación natural de la piel de la cara), se van quedando «marcas» como las arrugas de la frente o las conocidas como «patas de gallo». Con el botox logramos que los músculos se relajen y se difuminen esas arrugas faciales, logrando un gran efecto de rejuvenecimiento facial.